Para vosotras, dignas creadoras del sentimiento puro,
vosotras que poseéis el bien más preciado de todos.
Bellezas eternas que cicatrizáis sin dolor, heridas del alma.
Vuestros rostros iluminan el crepúsculo de los hombres,
recuperáis con sonrisas enfermos corazones.
Mujeres y amor, combinación perfecta...
para alargar la vida y engañar a la muerte.
miércoles, 10 de marzo de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
GANAS
Ganas, de cogerte de la mano
de acariciar tu maravilloso cuerpo
de posarme en tu mirada
de enredarme en tu cabello
de esconderme en tus recovecos
de gritar al mundo tu nombre...
Ganas, de tenerte en un momento
de parar el tiempo a tu lado
de reir, de llorar, de inhalar el aire que respiras.
Ganas, de besarte,
de dormirme en tus labios
de quitarme el miedo
de vivir mi vida
de explorar la tuya
Ganas de ti
de acariciar tu maravilloso cuerpo
de posarme en tu mirada
de enredarme en tu cabello
de esconderme en tus recovecos
de gritar al mundo tu nombre...
Ganas, de tenerte en un momento
de parar el tiempo a tu lado
de reir, de llorar, de inhalar el aire que respiras.
Ganas, de besarte,
de dormirme en tus labios
de quitarme el miedo
de vivir mi vida
de explorar la tuya
Ganas de ti
martes, 23 de febrero de 2010
ALEGRIA VERSUS TRISTEZA
IV AMOR
No intentes esconderte tras mi extensa barrera de tristeza
No te ocultes en las vastas montañas de mi soledad
Ya no puedes engañarme, ¡por fin te he visto!
Te mostraste sin quererlo, no fue una provocación, fue un despiste
Sé quien eres, conozco tu nombre, lo he gritado en la noche
Lo he pronunciado en voz alta…
Te he alcanzado y no podrás escaparte, no te dejaré marchar
Lo anunciaré a los cuatro vientos, que tú, implacable devorador de almas
Tú, ladrón de la energía vital de los hombres, has aparecido y…
Puedo decir, sin miedo a equivocarme: “Amor…tienes nombre de mujer”.
V TÚ
¿Cómo creer que existiría en esta tierra yerma y exenta de vida algo así?
¿Cómo, ni siquiera concebir, que pudiera llegar a sentir tanta felicidad?
Aquí, en este lugar sin fe, sin futuro, sin memoria
Sí, aquí, apareciste tú para guiar un alma perdida
Para desenterrar un sentimiento, sentimiento olvidado por el paso del tiempo, por la locura de los hombres, dañado por las falsas esperanzas.
Cuando pienso en ti, no puedo más que romper a llorar, lágrimas de liberación,
Gotas líquidas retenidas tanto tiempo, las dejo salir, corren formando manantiales, mares,
Océanos de transparente armonía que, se unen en un solo término, cuyo sonido hipnotiza todos mis sentidos y se eleva hasta el infinito; palabra de palabras más bella que el silencio, expresión hecha caricia, así es tu nombre y lo que representa.
VI LAMENTO
Te encuentro y desapareces
Te hallo y te desvaneces
Grito tu nombre y no lo oyes
Te llamo, me ignoras
Rozo tu cuerpo, te evaporas
Te contemplo y me dejas ciego
Hablo de ti y me robas las palabras
Quiero reír pero me haces llorar
Entonces, amor
Sentimiento eterno
¿Porqué existes?
No intentes esconderte tras mi extensa barrera de tristeza
No te ocultes en las vastas montañas de mi soledad
Ya no puedes engañarme, ¡por fin te he visto!
Te mostraste sin quererlo, no fue una provocación, fue un despiste
Sé quien eres, conozco tu nombre, lo he gritado en la noche
Lo he pronunciado en voz alta…
Te he alcanzado y no podrás escaparte, no te dejaré marchar
Lo anunciaré a los cuatro vientos, que tú, implacable devorador de almas
Tú, ladrón de la energía vital de los hombres, has aparecido y…
Puedo decir, sin miedo a equivocarme: “Amor…tienes nombre de mujer”.
V TÚ
¿Cómo creer que existiría en esta tierra yerma y exenta de vida algo así?
¿Cómo, ni siquiera concebir, que pudiera llegar a sentir tanta felicidad?
Aquí, en este lugar sin fe, sin futuro, sin memoria
Sí, aquí, apareciste tú para guiar un alma perdida
Para desenterrar un sentimiento, sentimiento olvidado por el paso del tiempo, por la locura de los hombres, dañado por las falsas esperanzas.
Cuando pienso en ti, no puedo más que romper a llorar, lágrimas de liberación,
Gotas líquidas retenidas tanto tiempo, las dejo salir, corren formando manantiales, mares,
Océanos de transparente armonía que, se unen en un solo término, cuyo sonido hipnotiza todos mis sentidos y se eleva hasta el infinito; palabra de palabras más bella que el silencio, expresión hecha caricia, así es tu nombre y lo que representa.
VI LAMENTO
Te encuentro y desapareces
Te hallo y te desvaneces
Grito tu nombre y no lo oyes
Te llamo, me ignoras
Rozo tu cuerpo, te evaporas
Te contemplo y me dejas ciego
Hablo de ti y me robas las palabras
Quiero reír pero me haces llorar
Entonces, amor
Sentimiento eterno
¿Porqué existes?
III MUERTE
Eres la verdad universal, te muestras bella, pura, no nos das falsas esperanzas, entonces…
¿Por qué eres tan odiada?, tu objetivo, sin duda, es honorable, acabar con el sufrimiento, pero… no eres perfecta, cometes errores, fallos que sumen a los hombres en la desesperación, tú, ¡que tanto nos amas y ansías tenernos a tu lado!, por eso, no puedes evitar derramar lágrimas, fragmentos amargos de tu maldito cometido, gotas ardientes que, al tocarnos, se transforman en recuerdos de aquellos que eran demasiado buenos para estar entre nosotros.
Eres la verdad universal, te muestras bella, pura, no nos das falsas esperanzas, entonces…
¿Por qué eres tan odiada?, tu objetivo, sin duda, es honorable, acabar con el sufrimiento, pero… no eres perfecta, cometes errores, fallos que sumen a los hombres en la desesperación, tú, ¡que tanto nos amas y ansías tenernos a tu lado!, por eso, no puedes evitar derramar lágrimas, fragmentos amargos de tu maldito cometido, gotas ardientes que, al tocarnos, se transforman en recuerdos de aquellos que eran demasiado buenos para estar entre nosotros.
DESESPERACIÓN
I
Amor, no vengas de la mano de la locura
No traigas más dolor a los hombres; te crees poderoso,
Atacas nuestra debilidad, te diviertes con nuestra estupidez;
Te presentas con la apariencia de un Dios pagano, te elevas a las alturas
esperando que te rindamos pleitesía y, nosotros, pobres mortales, te adoramos
lanzándonos al abismo de la desesperación.
II
Felicidad, bruja embustera que a los hombres engañas,
Nos regalas los oídos con promesas imposibles
Enturbias el poco seso, nos vuelves locos, mientras nosotros…
ajenos a tus tretas, nos autodestruimos sintiéndonos dichosos.
III
En un rincón de la memoria encontramos la paz,
Los recuerdos de una vida pasada, otrora feliz, acuden a nuestros ojos,
salen al exterior y se convierten en lágrimas; fragmentos de alma líquida que
se evaporan en contacto con el aire contaminado, aire corrompido por la rutina y el tedio;
por el pasar del tiempo, por la vida que fue y que no supimos aprovechar.
IV
El tiempo es una bestia despiadada
Oculta sus garras, manecillas del reloj de paso firme y elegante.
Y mientras, el hombre, parece ajeno a su suerte, marioneta de la vida en un escenario antiguo, que espera, con resignación, que caiga de nuevo el telón.
V
Oh muerte!
Única verdad de esta triste vida,
Dama de negro que buscas nuestro final
Avanzas despiadada cortándonos las alas
Nublas nuestros sentidos con melodías silenciosas
Y, cuando menos lo esperamos, nos cubres con tu manto
para descansar al fin.
Amor, no vengas de la mano de la locura
No traigas más dolor a los hombres; te crees poderoso,
Atacas nuestra debilidad, te diviertes con nuestra estupidez;
Te presentas con la apariencia de un Dios pagano, te elevas a las alturas
esperando que te rindamos pleitesía y, nosotros, pobres mortales, te adoramos
lanzándonos al abismo de la desesperación.
II
Felicidad, bruja embustera que a los hombres engañas,
Nos regalas los oídos con promesas imposibles
Enturbias el poco seso, nos vuelves locos, mientras nosotros…
ajenos a tus tretas, nos autodestruimos sintiéndonos dichosos.
III
En un rincón de la memoria encontramos la paz,
Los recuerdos de una vida pasada, otrora feliz, acuden a nuestros ojos,
salen al exterior y se convierten en lágrimas; fragmentos de alma líquida que
se evaporan en contacto con el aire contaminado, aire corrompido por la rutina y el tedio;
por el pasar del tiempo, por la vida que fue y que no supimos aprovechar.
IV
El tiempo es una bestia despiadada
Oculta sus garras, manecillas del reloj de paso firme y elegante.
Y mientras, el hombre, parece ajeno a su suerte, marioneta de la vida en un escenario antiguo, que espera, con resignación, que caiga de nuevo el telón.
V
Oh muerte!
Única verdad de esta triste vida,
Dama de negro que buscas nuestro final
Avanzas despiadada cortándonos las alas
Nublas nuestros sentidos con melodías silenciosas
Y, cuando menos lo esperamos, nos cubres con tu manto
para descansar al fin.
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